Los clubes sociales rurales del Maule
Curico y Talca tuvieron sus propios clubes sociales urbanos, financiados en buena parte por la riqueza agricola de la zona.
Ademas de la vida social dentro de las haciendas, las ciudades de Curico y Talca desarrollaron sus propios clubes sociales urbanos, financiados en buena parte por las familias propietarias de haciendas vitivinicolas de la zona.
Estos clubes funcionaban como extension urbana de la vida social rural, con salones de recreo, comedor y espacios de reunion que replicaban, en la ciudad, las costumbres sociales de las haciendas.
El Club Social de Talca, fundado en 1912 segun los registros disponibles, fue una de las instituciones mas activas de este tipo en la provincia durante la primera mitad del siglo XX.